Raquel Bayo, 14/11/04
Paco y Veva era una serie diferente y arriesgada, una serie que huía de los dramas y de los argumentos enrevesados y “culebrónicos”. El argumento podía dar muchas vueltas, pero sus personajes siempre los resolvían con una sonrisa, con una canción, haciendo de ella una serie alegre y optimista. Recuerdo como una vez el gran Narciso Ibáñez Serrador dijo que para un proyecto televisivo debía analizarse lo que había y hacer algo de lo que se careciese.
Paco y Veva podría ser una serie mejor o peor, pero era una serie diferente que cubría una género no tocado, que cubría uno de esos vacíos y que llenaba a los espectadores cansados de ver argumentos cada vez más enredados (voto por que el padre del hijo de Ana es en realidad el mayordomo…)
Todos los actores, del primero al último hacían una excelente labor interpretativa, es cierto que musicalmente no estaban a la altura, pero se notaba que tampoco se pretendía que lo estuviesen. Hugo Silva y Elena Ballesteros, Paco y Veva, eran el eje de toda una historia de personajes distintos, únicos y auténticos. Beatriz Carvajal y Miguel Rellán encarnaban a los padres de Paco. No era la primera vez que habían explotado su química delante de las pantallas, recordemos su paso por Compañeros. Beatriz Carvajal estaba espléndida, como en todos sus papeles, imprimiéndole esa naturalidad que solo las grandes actrices saben dar. Paca Gabaldón y Pedro Miguel Martínez eran los padres de Veva. Paca Gabaldón quizás tenía el papel de mala de la serie, pero esta afirmación tiene que ser tomada con mucho respeto porque el papel de Marina, que encarnaba, estaba evolucionando hacia un papel más humano, evolución que se vio cortada bruscamente por el inminente “cierre” de la serie.
Muchos aspectos quedaron sin rematar en el episodio final. Por ejemplo la relación entre Julia y Agus, una relación que fue evolucionando episodio a episodio y que fue cortada de raíz en el último, cuando por fin Julia decide darle una oportunidad a Agus como pareja, encontrando que su relación no puede pasar de la platónica tras una noche de pasión relegada a la inesperada impotencia del tierno cocinero. Lo mismo ocurre con la relación entre Alejo e Isa, porque después de todas las aventuras y desventuras vividas quedan como amigos aún cuando todo parecía indicar que no iba a ser así. Y llegados a este punto quiero resaltar el gran papel de Isa, encarnado por la desconocida actriz Verónica Etxegui.
Pero de nada ha servido todo esto, porque una mala gestión de TVE1 ha acabado haciendo necesaria su supresión del panel televisivo. Comenzó emitiéndose los jueves por la noche, en horario prime-time, pero debido al a competencia de los Serrano primero y a que en la nueva temporada coincidía con el gran monstruo de Gran Hermano fue relegada a los viernes. Y los viernes, no a cualquier horario, sino en un horario bastante tardío, tras el show de Cruz y Raya. Día en que para empezar ya perdía a la audiencia juvenil, no muy dispuesta a quedarse en casa un viernes por la noche. Con lo cual creo poder decir que tras la gestión de Televisión Española hemos asistido a la crónica de una muerte anunciada. Réquiem por
Paco y Veva. Gracias por intentar hacer algo distinto.